Una casa sencilla y significativa

Mi casa me gusta mucho, muchísimo y pienso que nuestro hogar refleja bastante bien quienes somos, lo que nos gusta, lo que nos da felicidad. Nuestra casa habla mucho de nosotros, creo que cuando compras muebles o decoras tu casa estás mostrando un poco de ti como persona..

Y en nuestro caso, queríamos que nuestra casa mostrara nuestro estilo pero también nuestra forma de vida. A continuación, os muestro en 5 máximas que seguimos para que nuestra casa sea una casa sencilla pero muy significativa.

Una casa cómoda pero no tanto. En esta etapa de mi vida busco que mi casa sea cómoda, sea práctica pero hasta cierto punto. Me explico. Con las comodidades que tengo en casa (sofá, tele, cama, ordenador, cocina, baño, ducha, aspirador..) creo que he llegado a un punto que ya es suficiente (incluso es demasiado). En el mundo actual, creo que acumulamos más y más comodidades que van llegando al mercado y no nos damos cuenta que la excesiva comodidad puede ser enemiga del cuerpo y de la mente.

Por ejemplo, a veces he estado tentada en tener algún equipo de música, o Netflix o persianas a motor o un robot de cocina o mil cosas más.. Son cosas que a priori me van a facilitar la vida y lo hacen, pero luego pienso: a ver Bego, para que quieres tanta comodidad, no vas a salir de casa y casi ni del sofá. Y no quiere decir que tener Netflix, la PlayStation o la aspiradora Robot esté mal, es que creo que hay un límite y un equilibrio. Cada uno debemos saber marcar cuando ya nos parece suficiente. Si estamos demasiado cómodos en casa, no saldremos de ella y eso para mi es un problema.

Muebles ligeros. Por otro lado, no tenemos muebles muy grandes ni muy pesados.. He estado tentada en comprar una gran librería bonita (porque me fascinan) pero pienso que al final acumularía muchas cosas y sería un mueble demasiado pesado. Que los muebles que tenemos sean más o menos ligeros hace que me den mucho juego. Puedo moverlos fácilmente de un lado para otro y puedo darles muchos usos, una estantería se convierte en una tienda de flores en un momento o una cajonera puede ir cambiando de habitación según necesidades. Me gusta lo ligero, me gusta cambiar las cosas de sitio de vez en cuando y así parece que renuevo mi casa.

Menos cosas, menos cargas. Cuantas menos cosas en casa, menos preocupaciones.. Cada nueva adquisición, ya sea ropa de cama, cuadros, juguetes, toallas.. hace que tengas algo más por lo que preocuparte y algo más para cuidar, limpiar, usar.. Al final es una carga mental más. Además, si tenemos muchas cosas, se hace difícil acordarnos de todo y esto hace que no usemos muchas de las cosas adquiridas. Y encima de vez en cuando, tenemos el trabajo de ir desempolvando armarios que teníamos olvidados para hacer limpieza.

La naturaleza en casa. Tener cosas dentro de casa que me lleven fuera de ella. Ya sabéis que a mi me fascinan mucho el mar, la playa, el monte, los árboles… y me encanta tener muebles o decorar con materiales naturales que además lo embellecen todo. Tener los muebles de madera, decorar con flores, dormir en sábanas de lino, vestir con algodón gustoso.. En el tema plantas, no soy yo muy minimalista, me intento controlar pero me parece que no hay nada más bonito para decorar cualquier rincón. Quiero que mi hogar evoque el exterior, la naturaleza.. quiero una casa con materiales naturales y que mire hacia fuera.. porque en realidad el planeta es nuestra verdadera CASA.

Una casa con luz natural. Lo que más me gusta de mi casa no es nada material, lo que más me gusta es la luz natural que entra cada día. Dependiendo del tiempo y de la hora del día, la luz va cambiando, a veces más fuerte, a veces más cálida.. Me fascina. Es verdad que no siempre es posible tener toda la luz que uno desea pero para mi la luz es la primera prioridad a la hora de vivir en una casa. La luz me da la vida, la luz me da felicidad.. No me gusta encender mucho las luces artificiales que tenemos en casa si se puede usar la luz natural, aunque todas las que tenemos en casa son suaves.. Esto impide un poco ver bien las cosas de noche pero no importa, me he acostumbrado. No bajo nunca las persianas, no las uso nunca en realidad, nos despertamos con la luz del amanecer y bajamos el ritmo cuando oscurece..

Mi casa sigue estas sencillas reglas. ¿Y la tuya?

¡¡¡Gracias!!! B