El equilibrio en Instagram

Antes de quedarme embarazada, me creé mi cuenta de Instagram. Yo ya tenía Facebook pero no lo usaba de forma habitual. Al principio, iba subiendo alguna foto de tanto en cuando de lugares que me gustaban, de flores, atardeceres.. Y después subí alguna del embarazo.. Poco a poco, sin darme cuenta, fui creando una cuenta de fotografías bonitas de nuestras escapadas, nuestros días de playa, nuestros días en la montaña..

Instagram también me ha dado la oportunidad de conocer a personas que me han enseñado mucho, he encontrado gente con inquietudes similares y he sentido conexión con muchas de vosotras. La verdad que poco a poco se ha creado una pequeña comunidad virtual que me empuja a ser más creativa, a mejorar ciertas cosas de mi vida y a conocer proyectos y personas geniales.

Hasta aquí todo bien. Pero llegó el coronavirus y empecé a pasar más tiempo en Instagram, tantas horas en casa y tanto contenido nuevo.. hasta que un día paré y me di cuenta que estaba atrapada de alguna forma. Atrapada por publicar fotos de calidad (que me requieren un trabajo) a un ritmo demasiado exigente. Atrapada por mi ego que iba creciendo con el número de likes o de seguidores. Atrapada contestando a los mensajes porque siempre me he encontrado con gente maravillosa y me gusta contestar. Y atrapada por el tiempo que me pasaba en esta red social.

Me dí cuenta que estaba un poco perdida y que necesitaba encontrar un equilibrio y un sentido a esto, dentro de mi estilo de vida que busca la sencillez y el minimalismo. Necesitaba vivir con más calma y rebajar el nivel de actividad en esta red. Seguramente iba a perderme fotos maravillosas, textos interesantes pero iba a ganar libertad y creatividad. Al final, siempre pienso en esta frase que he aprendido con el tiempo: “Con un poco de cualquier cosa, es suficiente”.

Y entonces empecé a limitar mi tiempo conectada a Instagram con pequeños trucos, dejarme el móvil en casa para ir a hacer algún recado, no llevarme el móvil a la cama, empezar a leer en los tiempo muertos.. Y aunque solamente lleve un par de semanas así, estoy contenta porque veo que funciona. Además tengo más tiempo para pensar en posts que pueden ser interesantes, mi tiempo en familia ha ganado en calidad y cantidad e incluso nos hemos animado a crear una pequeña tienda online que verá la luz de cara al 2021.

La vida es un aprendizaje constante y buscar mejorar y tener inquietudes es lo que nos aporta salud mental y una buena gestión de los pensamientos y las emociones. Instagram, como todo en la vida, tiene un lado maravilloso, sólo hace falta saber utilizarlo bien y de forma equilibrada. Yo estoy disfrutando del camino..

Gracias por leer!

Be.